Descubre cómo cumplir con la normativa sobre desplazamiento de trabajadores internacionales y evitar sanciones con la Directiva 96/71/CE.
El desplazamiento de trabajadores es una estrategia clave para muchas empresas que operan a nivel internacional. Sin embargo, gestionar estos movimientos implica cumplir con una normativa compleja para evitar sanciones y garantizar los derechos tanto de los empleados desplazados como de los locales. En este artículo, explicamos los aspectos esenciales de la Directiva 96/71/CE y cómo cumplir con sus requisitos.
¿Qué es un trabajador desplazado?
Un trabajador desplazado es aquel que, manteniendo su contrato con una empresa de origen, es enviado a otro país de forma temporal para prestar servicios en una compañía del país de destino. Este tipo de traslado conlleva el cumplimiento de la normativa laboral tanto del país de origen como del país de destino.
Seguridad Social y otros aspectos clave para el desplazamiento de trabajadores
Uno de los objetivos del desplazamiento temporal es mantener las cotizaciones en el país de origen para preservar los derechos de los trabajadores. Para ello, es fundamental tramitar los certificados correspondientes según los reglamentos comunitarios y convenios bilaterales vigentes.
Además, es importante considerar otros aspectos como:
- Situación migratoria: Los empleados extracomunitarios pueden necesitar permisos adicionales según la duración del desplazamiento.
- Fiscalidad: En desplazamientos prolongados, la residencia fiscal del empleado puede cambiar al país de destino.
- Establecimiento permanente: En algunos casos, la presencia de trabajadores desplazados puede generar implicaciones fiscales para la empresa de origen.
- Regulaciones locales específicas: Sectores como la construcción o el agrario pueden contar con normativas adicionales sobre desplazamientos.